lunes, 8 de diciembre de 2008

EL FIN DEL SILENCIO

El señor y la señora Cortéz se encuentran en la cocina haciendo los últimos preparativos para el almuerzo con el que agasajarán a los padres del Señor Cortéz, quienes vienen de visita.

-       Querido, pásame la pimienta molida, por favour
-       Enseguida querida.

Mírala, tan desaliñada. Ya ni siquiera tiene la delicadeza de arreglarse un poco, sabiendo que vienen mis padres a almorzar. Que ande por la casa hecha un desastre cuando no hay visitas, pase… pero que no se arregle cuando vienen mis padres, eso si no se lo puedo aguantar. Y está tan gorda… luego del matrimonio empezó a tragar y tragar y se puso como una vaca, siento asco de sólo pensar que tengo que dormir junto a ella. Vaca gorda.

Estúpido, parado ahí mirándome como tonto ¿Creerá que porque vienen los viejos criticones de sus padres voy a estar a brincos por toda la casa? La madre ¡ay, la madre! Esa vieja arpía de boca podrida con la que siempre me anda comparando, el gusano. Casi me parece estar escuchando a la vieja: “en casa siempre fui yo la que cocinaba”, que “a Jorgito sólo le gustan mis sopas” o que “siempre hay que atender al marido y tenerlo contento”. Vieja puta, ¿Acaso no te das cuenta que estamos en pleno siglo XXI? Yo no voy a ser esclava de tu hijo, tengo una maestría en derecho, querida.  Gano el doble que el tonto de tu hijito.

-       Aquí tienes la pimiento
-       Gracias. ¿Crees que tus padres ya estarán por llegar?

Ni siquiera sé para que vas al gimnasio, vaca fea. Siento ganas de vomitar cada vez que te veo en ese trajecito ridículo, con tus carnes agitándose como banderas Eres fea, Vaca ¡Vaca fea!

Y el maldito viejo es el peor, un pervertido total. Se la pasa mirándome el culo y las tetas  ¡Ya ni siquiera disimula! La última vez que se acercó a hablarme, no desprendía los ojos de mi escote ¡Qué asco! Un viejo pervertido, eso es lo que siempre fue. Me di cuenta desde el primer día que el Gusano me llevó a su casa, recuerdo que el viejo me miraba como si quisiera comerme, aunque claro, en aquel entonces tenía yo un cuerpo esbelto. ¿Y aquella fiesta de año nuevo? ¿Donde el viejo de mierda tuvo el descaro de tocarme? Ja, ja, ja, pobre gusano, si se enterará de que su papacito se propasó conmigo mientras el dormía su borrachera, se muere de la rabia.

En cambio, Evita es lo que tu nunca fuiste ni serás, Vaca. Ella si me quiere y es buena en la cama. ¿Recuerdas cuando viajaste con las niñas a visitar a tu madre? Estuvimos cogiendo por toda la casa, una y otra y otra vez, Vaca. Evita es toda una mujer, y no como tú, Vaca inmunda.

-       Yo creo que sí. Me llamaron hace media hora cuando estaban saliendo.
-       A propósito, ayer llamó una muchacha preguntando por ti, Eva creo que se llamaba. No quiso dejar ningún encargo.

Y pensar que teniendo tantos pretendientes tuve que quedarme contigo, gusano. Carlos, por ejemplo, que ahora es un adinerado neurocirujano o Gabriel que hizo fortuna en la agroindustria. En cambio, el gusano anda todo orgulloso con su trabajucho de mierda. “Soy antropólogo” dice el Gusanillo con tanto orgullo, yo en su lugar escondería la cara con un sueldo tan miserable. ¡Ah! ¡Pero claro! Aún con un miserable sueldo se las arregla para tener una amante, no es ningún tonto este gusano.

Dejarte. Dejarte y marcharme con Evita apenas termine  sus estudios. Quizás nos vayamos de viaje por el mundo, mientras tu te mueres de ira, vaca vieja.
Piensas que soy una tonta y que no me doy cuenta que te pasas el dia revolcándote con esa mujerzuela. Pues si gusano, estoy enterada de todo, sé que andas con esa putita de 18 años, que pagas sus estudios y todos sus caprichos. ¿Qué pensaste Gusanillo? ¿Qué la ciudad es tan grande que no me iba a enterar? ¿Qué ninguna de mis amistades te iba a ver? ¿No te das cuenta, gusano? Eres un viejo verde, un cincuentón metiéndose con una niña ¿Cómo iba a pasar inadvertido que un anciano ande con una muchachita?  ¡Si casi le triplicas la edad! Y luego tienes el descaro de reclamarle a tu hija por salir con un muchacho cinco años mayor que ella. “Aún eres una niña”, le dijiste. “El muchacho ese ya está en la universidad y sólo sale contigo para pasar el tiempo, luego te abandonará” ¡Ah, gusanillo! ¡Eres un sinvergüenza!

-       ¡Ah, si. Claro! ¡Eva! Eva es la nueva secretaria que contrataron en la oficina. Seguro llamó para recordarme la reunión de mañana.
-       Claro, seguro era para eso que llamaba.
-       Er…Por cierto ¿Y Alicia?
-       Salió con Miguel.
-       ¿Otra vez con ese muchacho? Ya no sé qué hacer para que esa niña entienda que no debe salir con él! ¡Es mucho mayor que ella!

Mientras Eva y yo recorramos el mundo, reiremos imaginando la cara que pondrás cuando sepas que te deje. ¡Ah, vaca! Si supieras que tu maridito tiene como amante a una morena espectacular, seguramente te daba un patatús.

Y está claro que la putita solo sale contigo mientras tengas dinero. En cuanto pueda te deja. Esta claro que sólo te quiere por dinero, porque no eres nada atractivo y eres un inútil en la cama, no duras más de treinta segundos… ja, ja, ja

-       Ji, ji, ji – (Risilla disimulada) –
-       ;¿Qué es gracioso, querida? ¿Te parece que Alicia debe salir con ese muchacho?
-       No…ji, ji, ji No me río de eso, es que me acordé de algo gracioso que me contó la vecina.

Llevar y traer chismes, vaca. Eso es lo único que sabes hacer, meterte en la vida de otros e inyectar tu veneno. Como te odio vaca ¡Como te odio! ¿Piensas que no me doy cuenta que te burlas de mi con tus amigas? ¿Qué les dices, Vaca? ¿Qué? ¿Qué soy un fracasado? ¿Qué gano menos dinero que tú? Pues gracias a este fracasado tú eres lo que eres, Vaca. ¿Quién te pagó la universidad para que tengas la profesión de la que tanto te jactas? ¿Quién mantuvo a dos hijas y a su gorda esposa durante tantos años? Me da asco de tan sólo pensar en tu verdosa y fétida piel y que tengo que dormir en la misma cama. Eres un asqueroso reptil, vaca.

Pero claro, la putita muerta de hambre estará feliz por andar en el coche del gusano ¡La cara que pondrá cuando va a recogerla a la universidad para llevársela al motel! Pobre Gusano, si no tuvieras el coche, ni la hora te daba la putita.

-       Por cierto querida, usaré el coche el sábado. Los muchachos y yo vamos a reunirnos en lo de Pepe.
-       Dale a Pepe saludos de mi parte, hace tiempo que no le veo.

¡Otra hubiera sido la historia si tú no me conocías, Vaca! Sólo me casé contigo porque soy un hombre de honor y no podía dejarte embarazada. Tú sólo eras una noviecita más, porque a mí nunca me faltaron mujeres. Además, recuerdo el escándalo que vino a armar la bruja de tu madre a mi casa ¡Vieja chillona! Y entonces, claro, mi padre me sienta y me dice “Hijo tienes que cumplir con tu responsabilidad como hombre, como verdadero macho, como un Cortéz. Embarazaste a la chica y ahora te haces cargo” ¿Y cómo no va a obedecer un muchacho de 19 años, si le amenazan con echarle de casa? ¡Y encima tú que nunca lo tratas bien al viejo! Poniéndole esa cara de desdén cada vez que viene. Agrádesele al viejo, vaca, porque si no serias madre soltera.
Y como es la vida de injusta y justo quedé embarazada del gusano ¡Justo cuando conocí a Iván, el chico más guapo de la escuela! ¡Ese si era un hombre! Pero claro, cuando se enteró que estaba embarazada ya no quiso saber nada más de mí. De todas maneras, yo podía arreglármelas sola, pero mamá no quiso entender razones y me obligó  a casarme contigo. “¿Dónde se ha visto una mujer con hijo y sin marido?”, me dijo, y entonces toda la familia se pone a hablar a mis espaldas ¿Qué podía hacer?

-       Le haré llegar tus saludos ¡Ese Pepe, tan buen tipo como siempre!
-       ¡Tú y Pepe saliendo cada fin de semana! Al menos deberías quedarte en casa este fin de semana.

Tú debes agradecer al cielo el haberme conocido, vaca. Sin mi tú no serías nadie. Pero ya verás, si sigues jodiéndome la vida, te juro que te parto la cara aunque me metan preso. No me jodas, Vaca, porque te va a ir mal, muy mal…

Pero ya verás, infeliz ¿Tú crees que me voy a quedar tranquila como una estúpida? ¡Cualquier rato de estos te encontraré con la putita y ya verás la que se arma!  Además ¿Crees que sólo tú serás el infiel? ¡No me faltan hombres que se derriten por estar conmigo! Como el muchacho que entró recién al bufete ¡Como me mira el sinvergüenza! Y se pone nervioso cuando le hablo, es cuestión de demostrarle un poco más de interés y lo voy a tener a mis pies. Ya verás gusano ahora te tocan los cuernos a ti también.

-       Suena el timbre, querida. Deben ser mis padres
-       Baja y ábreles, querido. No les dejes esperando.