miércoles, 21 de diciembre de 2011

LA PERSISTENCIA DEL OLVIDO



Breve biografía de Paula Seistells

Desde su infancia,Paula mostró inclinación por las letras. Con tan sólo cuatro años aprendió a leer, impulsada por su deseo de poder descifrar aquellos símbolos que contenían las historias que sus padres leían y que ella escuchaba con solazamiento. De esta manera, la pequeña niña pronto leía por su cuenta y se convirtió en una lectora insaciable,leyendo todo lo que tuviese a su alcance.
Sus padres, amantes de la literatura clásica, fomentaron su intéres por la lectura. De esta manera, Paula tuvo contacto desde temprano con clásicos como Dovstoyevsky o Stendhal.
El aprendizaje de diferentes idiomas – Paula fue políglota - le permitió leer a muchos autores en su propia lengua, aunque ella prefirió las lecturas en inglés y español – la madre era irlandesa y el padre español.
De acuerdo a algunos de sus biógrafos, Paula escribió “el jardín finito”, primera historia corta que se le atribuye, con tan solo ocho años, luego de haber terminado la lectura de Gargantua y Pantagruel de Rabelais.
Otros estudios,sugieren que la atribución de esta obra es errónea por dos motivos: el abuso de los latinazgos (Paula utilizó con moderación el latín a lo largo de su obra) y porque lejos de contener una retórica elegante, se utiliza una jerigonza arcaizante, impropia del estilo moderno y puntual que caracterizaría su obra. De esta manera, estos críticos (a los cuales llamaremos escuela de Lausanne) consideran que la primera obra de Paula fue en realidad “Las tentaciones de Bronislaw” (otra obra atribuida) por las características en su composición, sintáxis y pensamiento social y político. Esta obra, concluyen estos académicos, habría sido escrita a sus 10 años y se percibiría la influencia de Voltaire por su estilo desenfadado y sarcástico.
Empero, esta breve reseña, adelantándose a la futura publicación de un estudio más riguroso realizado en el marco del bicentenario del decimoctavo onomástico de la excelsa autora, pretende desmarcarse de ambas tendencias y presentar al público los hallazgos recientes de un estudio interdisciplinar de los más importantes académicos expertos en la literatura paulista.
De esta forma, este importante estudio sugiere que se considere a “Huelga en el hormiguero” como el primer trabajo de la genial autora, obra que en la actualidad se halla desatinadamente atribuida a un oscuro y mediocre escribidor – que no escritor – trasandino de quién se dice que tenía por costumbre robar ideas -cuando no escritos- a otros autores.
La citada obra,“Huelga en el hormiguero”, desde un enfoque antropomórfico –animista, es claro ejemplo de la influencia Goethiana y Huguiana de la autora (No olvidemos que Paula escribió un análisis crítico de“Los miserables” para una revista literaria francesa), así como su admiración por el simbolismo, sin fomar parte de este movimiento que...(continua en la página 57)

I

Paula mece las piernas debajo de la mesa, aquél movimiento siempre le ayudaba a relajarse para que la inspiración regrese, pero los últimos tres días nada parecía lograr que vuelva a escribir.
El cesto de la basura estaba lleno de papeles arrugados con ideas que comenzó, pero que finalmente desechó por considerarlas triviales. La última hoja sobre el escritorio tenía escrita la frase “La quinta puerta” desde hace varias horas, pero desde entonces no había podido escribir una letra más.
Un tanto aburrida, tomó su silla y la colocó junto a la ventana. Había comenzado a llover hace ya varias horas, pero Paula estuvo tan ensimismada que no se había percatado de ello.
Durante la mañana, había recibido una carta de su editor que de manera cortés le pedía que entregase su nuevo manuscrito a final de mes,caso contrario, la publicación tendría que posponerse hasta el siguiente año. Ella sabía perfectamente que esto significaba en realidad que perdería el contrato de publicación que con tanto trabajo había conseguido.
Paula había publicado ya un par de obras, logrando ambas una recepción tibia entre los lectores, pero que le habían generado alguna simpatía entre los miembros del círculo de escritores y de los críticos literarios. Sin embargo, Paula no estaba conforme y consideraba que aún estaba lejos de producir su mejor obra, la cual le haría acreedora al respeto incondicional de lectores y críticos.
Su obsesión por obtener este reconocimiento en parte se debía a su padre, escritor de modesto éxito que había sido continuamente desairado por el círculo de escritores, quienes en distintas ocasiones le negaron la membresía. Este rechazo generó una obsesión en el padre de Paula quien hasta el último de sus días trató de escribir una obra que le abriese las puertas del hermético grupo de escritores.
Laobsesión de Paula no se reducía sólo al deseo de lograr reconocimiento sino que se fundaba en el profundo temor de quedar en el olvido. Desde niña, había quedado fascinada por aquellos escritos y sus autores que, pese a escribir en remotos tiempos,seguían siendo comentados. Ante sus ojos, aquello era un signo de inmortalidad, pues parecían que en aquél instante – mientras leía sus escritos- los escritores estaban sentados a su lado leyéndole al oido. La obsesión por alcanzar esta inmortalidad, a través de la palabra escrita, era entonces lo que le impulsaba a escribir incansablemente y buscar su obra maestra, como medio para escapar al tan aterrado olvido.
Paula,de nuevo sentada ante la hoja de papel, presentía que su obra más importtante estaba a punto de ser escrita, pero que se negaba a manifestarse por algún capricho de su musa. Era una sensación extraña, porque parecía que una idea estaba rondando su ser,buscando el momento idóneo para expresarse.
De súbito, todo empezó a encajar y un par de palabras pronunciadas casi en voz alta fueron las que iniciaron la escritura: su obra cumbre empezó a escribirse por si misma.

II

Cien años han pasado ya desde la muerte de Paula. Su obra es ya un clásico de las letras y ha sido transcrito a diferentes lenguas y leído por hombres y mujeres de todas las edades.
El conjunto de las obras de Paula empezó a merecer una creciente atención de los académicos, quienes la analizaron desde diferentes perspectivas.
Los estudios sobre su obra se ampliaron en los siguientes cincuenta años y pronto se formó una “sociedad paulisniana” cuyo objetivo era estudiar la obra de Paula desde diferentes disciplinas para lograr así un método de estudio autorreferencial. Los estudios actuales –decían sus fundadores- adolecían de un grave problema: habían sido hechos desde modelos explicativos ajenos a la obra paulista, por lo cual fracasaban al intentar explicarla en su magnitud. Por eso-añadian estos conspicuos personajes- a partir de ese momento toda nueva explicación sobre la obra paulista tendría que hacerse con el único referente de los propios escritos paulistas.
De esta manera, en los siguientes ciento treinta y nueve años –tiempo que duró la sociedad antes de que uno de sus ilustres miembros desfalcara sus arcas- se publicaron miles de doctos tratados sobre las obras de Paula; algunos de ellos escritos con cierto tino,aunque la gran mayoría no eran sino sesudas y laberíntiscas interpretaciones que dejaban al lector más confuso, pero con la certidumbre de haber leído un docto tratado con contundentes verdades ontólogicas, halladas en algún oscuro capitulo – o incluso frase- de la obra paulista.
Al diluirse la sociedad paulisniana, surgieron diferentes “escuelas”de análisis de la obra de Paula. Coíncidiendo con el nacimiento de estas escuelas, se halló el diario de Paula que sirvió para impulsar nuevos estudios sobre su obra. Se empezó así a relacionar sus experiencias, gustos, anécdotas y vida sentimental (en el diario se desarrollaban los tórridos romancesde Paula) como directo influjo sobre la obra, aunque algunas tendencias dentro de las propias escuelas negaban rotundamente la posibilidad de una relación causa –efecto entre lo psicológico y lo escrito. Aquellas voces disidentes arguían que la obra de Paula era reflejo de la realidad social,política, economica y cultural de la época e intentaban disminuirla trascendencia de lo individual sobre la obra, etiquetándola como“una variable más”. Éste sería el primer antecedente de lo que vendría.

III

Pasaron los años y los estudios sobre las obras de Paula, en especial sobre el diario, se intensificaron hasta hacerse incluso minuciosos estudios de los borrones y tachaduras: los eruditos estaban convencidos de que estos habían sido hechos adrede por Paula, quien habría querido transmitir más de lo percibido a simple vista.
La búsqueda de esas “significaciones intrínsecas” en el diario de Paula (más tarde rebautizadas por el autor que acuñó el término como “axiomas tautológícos”) generó que dentro de una de las escuelas paulistas surgiese una tendencia que consideraba el diario como un manuscríto esotérico, en el cual estaban codificados una serie de principios trascendentales que podrían obtenerse a partir de la combinación y ordenación de todas las letras contenidas en el diario.
No es de extrañar entonces el revuelo que causó años más tarde el tratado del doctor Jerominias Bosckyj: “Paula ex machina: la restauración del Estado de bienestar desde la doctrina del sistema reto-praxis” donde se aseveraba que el diario, asi como algunas de las obras “juveniles” de Paula no eran de su autoría. El ilustrísimo doctor fue excomulgado de los círculos academicos paulistas y se le prohibió enseñar en el sistema educativo.
Tendrían que pasar muchos años antes que nuevos estudiosos paulistas retomasen las conclusiones del malogrado doctor para demostrar –esta vez de manera contundente – que al menos cinco escritos de la“etapa germinal” del conjunto de la obra paulista habían sido atribuidos erróneamente. Aquellos estudios, sin embargo, no tuvieron el mismo éxito para demostrar la aprocrificidad del diario de Paula,por lo cual los siguientes estudios realizados se enfocaron ante todo a reivindicar la imagen de Bosckyj, cuya obra habría sido el punto de quiebre entre los estudios paulistas tradicionales y los contemporáneos. Éste sería el segundo antecedente de lo que vendría.

IV

Los estudios de Paula eran para aquel entonces tan numerosos que pronto no quedó palabra, coma o punto sobre el cual no se hubiese escrito algún tratado. De esta manera, las nuevas interpretaciones sobre la obra de Paula comenzaron a buscar aquellos aspectos que la autora no había mencionado. Éste sería el último antecedente,
Con el correr de los años, los estudios sobre la obra de Paula la mencionaban cada vez menos y sólo eran autorreferenciales: los eruditos analizaban los tratados de sus adversarios y publicaban sendos estudios donde los refutaban.
Pronto, esto se volvió la norma más que la excepción y los sabios paulistas olvidaron por completo cual era su objeto de estudio inicial. Con los años, la obra de Paula fue completamente olvidada.
Pero detengámonos en este punto, dejemos a los eruditos en sus doctas elucubraciones y volvamos a aquel preciso instante donde Paula se encuentra sentada escribiendo su obra cumbre.
Sentada y balanceando las piernas, Paula escribe con inusitado brio, pues sabe que algo grandioso está ocurriendo en ese preciso instante. Sabe también que está a punto de alcanzar su deseo más anhelado:escapar del olvido.
Sin embargo, mientras Paula escribe, convencida que ha ganado la pulseta al olvido, a su lado yace sentado el Olvido, invisible para sus ojos mortales. El Olvido, susurrándole palabras al oído o bien tomando la mano de Paula, ha decidido entretenerse con esta mortal y sus ansias de inmortalidad. Paula,sin percatarse de la presencia de esta entidad celeste, redacta la última frase de su obra, ignorando que está siendo escrita para ser olvidada.